Construida para albergar a los atletas de los Juegos Olímpicos de Invierno 2026, la villa se transformará en una residencia estudiantil integrada en la ciudad de Milán una vez finalizados los juegos.
La semana pasada, Skidmore, Owings & Merrill (SOM) y COIMA SGR (COIMA), el principal desarrollador e inversor inmobiliario de Italia, celebraron la finalización de la Villa Olímpica de los Juegos de Invierno 2026 en Porta Romana, Milán, y entregaron oficialmente el proyecto a la Fundación Milano Cortina para los preparativos finales antes del inicio de los Juegos.
Completada en tan solo 30 meses y entregada 30 días antes de lo previsto, la Villa Olímpica de Porta Romana aprovecha una oportunidad excepcional para crear una comunidad sostenible, intergeneracional y verde en el corazón del dinámico distrito de Porta Romana, en Milán.
Diseñada ante todo para convertirse en una parte integral del tejido urbano de la ciudad, la villa incluye una serie de espacios verdes públicos, la transformación de dos edificios históricos y seis nuevos edificios residenciales que servirán inicialmente como alojamiento para los atletas olímpicos y, posteriormente, se transformarán en el mayor complejo de vivienda estudiantil asequible de Italia, destinado a paliar la crónica escasez de plazas para estudiantes.
Tras los juegos, la conversión del complejo en una residencia estudiantil con 1.700 camas se completará en tan solo cuatro meses, asegurando su disponibilidad para el año académico 2026/27. Asimismo, la Plaza de la Villa Olímpica se transformará en una animada plaza vecinal, con tiendas, bares, restaurantes y cafeterías a nivel de calle, además de espacios al aire libre destinados a mercados y eventos comunitarios.
“Nos atrajo la oportunidad de diseñar un proyecto concebido específicamente para un propósito temporal, que luego se transformará para cumplir otra función permanente, y hacerlo de la manera más sostenible y urbanísticamente responsable posible”, explica Colin Koop, socio de SOM a cargo del proyecto. “En última instancia, la villa se convertirá en un barrio vibrante y autosuficiente, construido sobre principios de equidad social, compromiso ambiental, bienestar, inclusión y resiliencia.”
Manfredi Catella, fundador y CEO de COIMA, añade: “La Villa Olímpica establece un nuevo referente en sostenibilidad, no solo por su bajo impacto ambiental, sino también por su legado duradero después de los Juegos, cuando ofrecerá viviendas asequibles y de alta calidad para estudiantes. Representa además el primer paso en la transformación del barrio Scalo Romana, que convertirá uno de los antiguos centros de transporte de Milán en una comunidad vibrante y resiliente para las generaciones futuras.”
Ubicada en el sitio de un antiguo patio ferroviario, la Villa Olímpica toma inspiración arquitectónica tanto de la historia industrial del lugar como de las tipologías constructivas tradicionales de Milán. El plan maestro adopta el ritmo urbano del entorno, generando una manzana porosa con una red de nuevas sendas y conexiones públicas hacia otras áreas del Plan Maestro del Área Ferroviaria de Porta Romana. Las estructuras históricas preservadas y los niveles inferiores de los edificios residenciales albergarán anclas culturales y económicas que servirán tanto a residentes como a visitantes, enriqueciendo el tejido de experiencias urbanas a nivel de calle que caracteriza a Milán.
Los nuevos edificios reinterpretan la tipología lineal del barrio con una precisión contemporánea, combinándola con una paleta de materiales contextual y moderna. En los extremos del campus, las terrazas comunitarias actúan como puentes conectores —tanto físicos como sociales— para establecer una nueva forma de infraestructura compartida, basada tanto en la conexión humana como en el rendimiento ambiental. Sombreadas por vegetación vertical, estas terrazas se convertirán en espacios de encuentro y estudio al aire libre, aportando vitalidad al conjunto en todos sus niveles. Además, servirán como barrera acústica y visual entre las zonas residenciales privadas y las áreas públicas del perímetro. La integración de vegetación en los espacios exteriores es clave para la resiliencia climática del vecindario y el bienestar de sus ocupantes y visitantes.
En la base de los nuevos edificios, podios flexibles albergan programas que evolucionan según el uso del complejo, de la misma forma en que los palazzos históricos italianos se han adaptado a lo largo del tiempo. El nivel de planta baja, con pasajes y patios interconectados, fomenta la exploración y la creación de momentos inesperados. Durante los Juegos Olímpicos, estos espacios servirán como áreas recreativas y de apoyo para los atletas; tras el evento, se convertirán en servicios para estudiantes y programas públicos, organizados en tres distritos que actúan como puntos de anclaje en las esquinas del sitio:
The Scene, dedicado a eventos mediáticos y culturales;
The Social, destinado al coworking y a espacios sociales flexibles;
Live Well, enfocado en el fitness y el bienestar.
Las estructuras históricas, el Edificio Ex Squadra Rialzo y el Edificio Basilico, se encuentran junto a Via Giovanni Lorenzini, en la esquina suroeste del sitio. Ambos fueron construidos para usos industriales y se prestan naturalmente a programas públicos flexibles. Juntos forman una puerta de entrada al complejo y refuerzan la importancia histórica del área. Sus fachadas y cubiertas serán completamente restauradas, y sus estructuras interiores de mampostería, madera y hierro quedarán expuestas, ilustrando la transformación del barrio de centro industrial a distrito urbano contemporáneo. Se prevén intervenciones significativas pero respetuosas, como nuevas cubiertas de madera, sistemas mecánicos e infraestructuras para restaurantes, espacios comunitarios y obras de arte.
La sostenibilidad está en el centro del enfoque de diseño y construcción. Toda la villa ha sido concebida bajo los principios de una ciudad inteligente y sostenible, creando un conjunto conectado y autosuficiente. Los sistemas mecánicos del complejo se integrarán con los del distrito, mientras que las estrategias pasivas de enfriamiento, los paneles solares y los jardines en azotea garantizarán un consumo energético eficiente, permitiendo que el conjunto genere gran parte de su energía en el sitio. Además, los nuevos edificios priorizan el uso de materiales sostenibles, desde las estructuras de madera maciza hasta las fachadas de bajo carbono incorporado.
Sobre Skidmore, Owings & Merrill (SOM)
Skidmore, Owings & Merrill (SOM) es una firma global de arquitectos, diseñadores, ingenieros y planificadores, responsable de algunos de los edificios más avanzados técnica y ambientalmente del mundo, así como de espacios públicos significativos. Desde un plan regional estratégico hasta una pieza de mobiliario, los diseños de SOM anticipan los cambios en la forma en que vivimos, trabajamos y nos comunicamos, aportando valor duradero a comunidades de todo el mundo.
El enfoque del estudio es altamente colaborativo, con un equipo interdisciplinario que trabaja en una amplia gama de proyectos internacionales desde sus estudios creativos distribuidos globalmente. SOM es una empresa neutra en carbono. Puedes consultar su Informe de Acción Climática para obtener más información.