El sector de la construcción en Ecuador ha marcado un hito histórico que promete transformar su estructura laboral. Recientemente, la Fundación ANA, liderada por la señora Lavinia Valbonesi, en convenio con FV, celebraron la primera graduación del programa de formación en plomería exclusivo para mujeres en el país. Esta iniciativa, pionera en el área, busca impulsar la inclusión femenina en oficios técnicos y establece un nuevo estándar de equidad y desarrollo de talento.
La alianza estratégica con el sector privado, que incluye la colaboración de Constructores Positivos, es fundamental para asegurar que este esfuerzo de capacitación se traduzca en oportunidades de empleo formal.
Reduciendo Brechas: El Contexto Laboral Ecuatoriano
Históricamente, el sector de la construcción ha exhibido una de las mayores brechas de género, con una participación femenina notoriamente baja, apenas el 3.9% en Ecuador. Esta desigualdad limita el acceso de las mujeres a trabajos técnicos y restringe el talento disponible para la industria.
La Fundación ANA en alianza con FV, asumió el reto de cambiar esta realidad. El programa de formación técnica se enfoca en enseñar las destrezas de la plomería, un oficio esencial en toda obra y remodelación, también está diseñado para empoderar a las mujeres, brindándoles la autonomía económica necesaria para transformar sus vidas y las de sus familias. Como destaca la señora Lavinia Valbonesi: “Cada habilidad que una mujer aprende, es una puerta que se abre”.
La Alianza Estratégica: De la capacitación a la Inclusión Laboral
El éxito de esta primera promoción reside en la profundidad de la alianza con FV y Constructores Positivos, dos pilares del sector de la construcción:
Capacitación de Vanguardia: FV, como empresa líder en grifería y sanitarios, aportó la experiencia técnica esencial. La formación no se limitó a la teoría, sino que ofreció instrucción práctica intensiva en la instalación y el mantenimiento de sistemas hídricos, preparando a las graduadas para trabajar con productos de alta eficiencia y durabilidad.
Inclusión Laboral: La participación de Constructores Positivos es importante para el segundo pilar de la iniciativa. Esta alianza garantiza que las mujeres graduadas sean conectadas con oportunidades de empleo formal dentro de sus empresas miembro. Este es el puente que transforma la habilidad adquirida en una carrera profesional estable.
Impacto Social y Transformación: El impacto va más allá del currículum. Al abrir caminos en áreas poco exploradas, se está logrando una transformación social significativa. El empoderamiento económico de estas mujeres beneficia a sus hogares y mejora la calidad de la mano de obra en el sector, inyectando talento y perspectiva diversa en las obras.
FV: Un Compromiso con el Talento Ecuatoriano
Para FV, este programa refuerza su compromiso con el talento nacional y la gestión responsable. Al apoyar la formación técnica para mujeres, la empresa contribuye directamente a elevar los estándares de instalación y servicio en el país.
El rol del plomero es esencial para garantizar la durabilidad y el rendimiento de productos de alta tecnología como la grifería monocomando y los sanitarios de bajo consumo. Tener profesionales capacitados, con el respaldo de FV y la Fundación ANA, es una garantía de calidad para todos los proyectos arquitectónicos futuros.
La graduación de esta primera promoción de plomeras es un poderoso mensaje para la industria de la construcción: la excelencia y la equidad son metas alcanzables a través de la colaboración. La puerta se ha abierto para que muchas más mujeres se unan a la fuerza laboral técnica, enriqueciendo el futuro del Ecuador.